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Transfondo Oficial Black Feather - Lore II

Discussion in 'Trasfondo de personajes' started by Sarahgk92, Nov 17, 2015.

  1. Sarahgk92
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    Sarahgk92 Vainglory Developer Super Evil Megacorp

    Blackfeather-Lore2_1000px.jpg

    Beso de amor fallido


    Phinn mascaba su pipa mientras un corcho flotaba en las tranquilas aguas de una charca. Estaba sentado sobre una roca, medio dormido, dando cabezadas cuando se le escapaba la caña de pescar de las garras.

    Blackfeather posó a la princesa inconsciente en la hierba, rodeándola de flores arrancadas.—Mírala —susurró Blackfeather embobado, colocando el pelo de la princesa detrás de sus orejas—. ¿No es la cosa más hermosa que has visto jamás? Su pelo, su pálida piel, sus delicados dedos, la forma de agarrar su preciado espejo... Sus cejas, arqueadas como si… como si dijeran…

    —...déjame dormir —dijo Phinn
    —No, eso no. Hay algo… cierto desafío en su expresión. "¿Te atreves a hacer lo que hay que hacer?" Sí, su alteza, yo…
    —Me refiero a que me dejes dormir —dijo Phinn mientras bostezaba—. Me has tenido despierto toda la noche robando princesas.
    —¿Cómo puedes pensar en dormir con está aventura por delante? —Blackfeather se desplomó de rodillas dramáticamente junto a la princesa—. ¡Cuando esta belleza necesita ayuda! No temáis, mi señora. Blackfeather está aquí. —Dicho eso, se arrodilló y rozó sus labios contra los de la princesa.

    Phinn roncó. Susie comenzó a piar una agradable melodía posada en la nariz de Phinn. Una carpa roja bigotuda sacó la cabeza de la charca para mirar sospechosamente el corcho. La princesa Malene no se inmutó.

    —Es extraño... —dijo Blackfeather, alarmando a Phinn—. Algo ha salido mal con el beso.
    —Probablemente sea tu técnica —dijo Phinn, mientras hacía contacto visual con la carpa—. Besar es un arte. Es cosa de los incisivos.
    —Lo siento por las mujeres troll.
    —No he tenido queja hasta la fecha —dijo Phinn mientras lanzaba de nuevo la caña, dejando el anzuelo cerca de la curiosa carpa—. Vamos, ahora. Aquiiií está mi desayuno. Coge el gusanito, vamos.
    —Tu atavismo acabaría con cualquier tipo de romanticismo, pero no con el de este exquisito momento —dijo Blackfeather y, de nuevo, presionó sus labios sobre los de la princesa Malene, prolongando más el momento esta vez.


    Susie se comió una mosca de la oreja de Phinn. La carpa mordió el anzuelo. Phinn soltó un ronquido y tiró de la caña, atravesando el bigotudo labio rojo de la carpa. La princesa Malene no se inmutó.

    —¡Ilógico! —refunfuñó Blackfeather. Se cruzó de brazos gimoteando mientras Phinn recogía la carpa—. Tiene que ser un problema de la princesa, porque yo soy el mejor besador de este territorio.

    Phinn alzó su captura mientras esta se retorcía, pero Blackfeather estaba demasiado desanimado para admirarla.—Quizá tiene que despertar para disfrutarlo —dijo Phinn.

    —Ese es el objetivo del beso —lloriqueó Blackfeather, sorprendiendo a Susie—. El objetivo es despertarla.

    La carpa murió.

    —Los besos no despiertan a las princesas. ¿Quién te dijo esa bobada? —Phinn mordió la cabeza de su desayuno y masticó mientras agitaba la cabeza para su amigo.
    —¿Cómo que no?
    —Claro que no. Solo las cosquillas de una pluma de serafín despiertan a una princesa dormida. Las plumas azules funcionan mejor.

    Susie asintió mostrando su acuerdo.

    —Eso … eso tiene mucho sentido. —Blackfeather suspiró aliviado—. ¿Por que si no iban a ser mis besos inútiles? ¿De dónde sacamos esa pluma azul tan famosa?
    —Ni idea. No quedan tantos serafines como antes. ¿Por qué te interesa? Creía que éramos sus secuestradores, no sus héroes.
    —No podemos pedir una recompensa por una princesa en coma.
    —Pues parece que te gusta.
    —¿Que me gusta? Querido y adorable Phinneas, la grieta que separa el heroísmo de la villanía no es amplia, pero es profunda.
    —Ten cuidado de no caerte cuando saltes entonces. —Phinn se tragó lo que quedaba de carpa y, como solía hacer después de comer cualquier cosa, se volvió a dormir. Cuando se aseguró de que Phinn no estaba mirando, Blackfeather cogió la mano de la princesa Malene.
    —Yo seré el que os haga cosquillas y os despierte, alteza —susurró—. No me importa adónde me lleve la aventura.
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